jueves, 25 de junio de 2015

El futuro nos alcanza, nuevos retos para los líderes transformadores.




Las condiciones modernas de la administración global exigen retos disruptivos para el liderazgo de los equipos. Las empresas están sometidas a presiones que rebasan sus propios intereses y deben responder a una serie de demandas que exigen altos niveles de rendimiento.


Cuáles son los escenarios que ya se vislumbran y que serán las propiedades primarias del empleo del futuro:
Una mayor competencia laboral que permitirá a las empresas elegir a los mejores profesionales sin importar dónde se encuentre físicamente, las barreras geográficas desaparecen y los cazadores de talente, hoy más que nunca, van por los mejores.


Se termina la idea tradicional de un trabajo para toda la vida, la globalización y las políticas laborales más flexibles permitirán que los profesionales se muden de trabajo con mucha más facilidad y con retos diversos
Sin duda se registra una mayor exigencia en los niveles académicos y de competencia, los profesionales mejor preparados, los que entiendan adecuadamente los retos modernos de las empresas y se preparen para afrontarlos serán los que se coloquen en las mejores posiciones de trabajo.


Evoluciona también, el concepto tradicional de una oficina ubicada en un espacio físico, las oficinas on line se vuelven cada vez más comunes y efectivas reduciendo costos y espacio.


El número de horas trabajadas también está siendo replanteado, la efectividad de la tecnología y la sencillez de los procesos ayuda a tener más tiempo libre para la recreación provocando con ello mayores niveles de calidad de vida.


Los cambios constantes en la tecnología obligan a los profesionales a mantenerse actualizados y con ello aprovechar las ventajas tecnológicas y elevar la calidad y productividad en los procesos.
La globalización marca parámetros y criterios de trabajo que son adecuados más allá de las fronteras geográficas, los liderazgos organizacionales generan proyectos capaces de adaptarse a las demandas del mercado global.


Los avances de la ciencia y tecnología darán como resultado el surgimiento de nuevas profesiones y de nuevas competencias a cubrir, siempre buscando mayores niveles de productividad para generar valor agregado a los procesos tradicionales.


Por estas y más razones, los líderes de las organizaciones requieren de un nivel mayor de empatía y capacidad de adaptarse a cambios en el ambiente, mientras más visión de futuro se tenga en la toma de decisiones se podrá aspirar a mejores decisiones de equipo y niveles de rendimiento solo así se garantiza la subsistencia de las instituciones en un ambiente globalizado. ¿Estamos listos para enfrentarlos?


jueves, 18 de junio de 2015

Líderes del mundo creando nuevos contextos de aprendizaje y trabajo colaborativo.

Una investigación desarrollada entre el 2009 y 2011 analizó la transformación necesaria de la educación y la formación para alcanzar las nuevas y futuras habilidades y competencias para enfrentar el contexto laboral de un futuro mediato. El trabajo aborda el futuro del aprendizaje, anticipando el 2025 por lo que los líderes están obligados a diseñar ambientes de trabajo modernos y flexibles.


El estudio “The Future of Learning: New Ways to Learn New Skills for Future Jobs” (“El futuro del aprendizaje: Nuevas formas de aprender nuevas habilidades para el empleo futuro”), fue divulgado por la unidad Information Society del Join Research Centre de la Unión Europea y deja al descubierto los nuevos paradigmas del aprendizaje y el ejercicio del liderazgo en las empresas.


La investigación, contó con la participación de más de 300 líderes interesados de diferentes sectores: políticos, científicos, docentes, empresas y estudiantes. Su objetivo era analizar la transformación necesaria de la educación y la formación europea para alcanzar las nuevas y futuras habilidades y competencias, manteniendo así una Europa competitiva.


A través de mapas conceptuales y personajes ficticios representativos de diferentes grupos relevantes en la educación (estudiantes de diferentes etapas, profesores, etc.), se analizaron los posibles cambios necesarios para el aprendizaje en el futuro; por medio de encuestas y debates en plataformas online (Linkedln, Facebook, etc.) y talleres presenciales.


De acuerdo a un análisis efectuado por el Blog Europa TIC del Ministerio de Educación de España, los resultados muestran un gran acuerdo entre los expertos y los docentes consultados, que en este caso constituían un grupo de profesores específico involucrado en una gran red basada en las TIC y actividades y proyectos de aprendizaje innovadores, eTwinning. De esta manera, se evidenció que el profesorado, con su experiencia y práctica diaria, es una valiosa fuente de información para afrontar los cambios y retos educativos a los que nos enfrentamos.


Algunos de los aspectos destacados en este estudio, como elementos básicos de la educación futura, son el aprendizaje permanente y personalizado, lo que implica un cambio de rol en el docente y en los líderes de empresa, pero también en el estudiante y colaborador, quien tendrá una mayor responsabilidad en su formación profesional. Las TIC facilitarán tales características en la educación y, por ello, cobrarán un mayor protagonismo.


Por otro lado, se reconoce el valor de las actuales competencias básicas y otras que se convertirán también en mínimos a alcanzar, destacando así aprender a desaprender, colaboración, pensamiento crítico y competencia digital. La comprobación del logro de tales competencias y la personalización del aprendizaje hacen también imprescindible el cambio en la evaluación, que pasará a cumplir una función mayoritariamente formativa, centrada en el estudiante y su progreso.


Como afirma Christine Redecker, miembro del equipo de investigación, en declaraciones al Blog Europa TIC, la política laboral dentro de las organizaciones está obligada a cambiar, a generar espacios de trabajo que permitan un mayor nivel de participación e innovación. Los liderazgos disruptivos de la era globalizada requieren tener una visión de largo alcance y una sensibilidad absoluta a los retos del mundo cambiante. La educación y el entrenamiento se dan en el aula, pero también en los espacios de trabajo por lo que hay que ceder el paso a nuevos equipos de trabajo que buscan mayores niveles de competitividad.


jueves, 11 de junio de 2015

Equipos de Alto Rendimiento construyen liderazgos transformadores.


Las empresas han sido construidas bajo paradigmas en los que se privilegiaba más el talento y la responsabilidad individual que la colectiva. Pero lo cierto es que de forma acelerada en las empresas se habla cada vez más de colaboración como base del éxito, especialmente, en nuestros entornos de mercado complejos que requieren de la innovación.


La colaboración se considera ahora por todos como parte indisoluble de las organizaciones del futuro pues potencia la creatividad, la velocidad de los cambios, la consecución de resultados y, finalmente, la velocidad de nuestras organizaciones en un nuevo entorno donde la lentitud y no “remar al mismo ritmo” es lo más cercano que conocemos a la decadencia empresarial.


Los investigadores sociales y consultores en las ciencias del a administración, declaran algunas de las claves relevantes para generar equipos de alto rendimiento y que son guiados por líderes transformadores, alcanzar equipos de trabajo colaborativo:


Claridad y relevancia en las metas, no hay mejor forma de trabajo que saber la ruta que se sigue y que además la aportación de cada integrante del equipo se vea reflejada en el resultado final.


Reconocimiento y recompensa de los resultados, es necesario que haya una cultura del reconocimiento al trabajo y desempeño, los equipos mejor evaluados son aquellos que reciben una motivación permanente.
La diversidad de los equipos de trabajo bajo una selección cuidadosa, garantizar que cuenten con las competencias elementales para poder realizar la tarea, promover una capacitación constante y un desarrollo de habilidades para el trabajo.


Definir con claridad la estructura del trabajo y las normas de operación, que no haya dudas de los procedimientos que se deben cubrir y las normas a las que se deben apegar para el logro de los objetivos.


Un liderazgo adecuado es clave para que los equipos de trabajo alcancen un alto rendimiento, una guía adecuada y un couching oportuno y preciso es el mejor aliado para generar altos rendimientos.


Empowermet y autonomía, ofrecer la confianza necesaria para que las personas tomen sus propias decisiones, sean sus propios evaluadores y contribuyan a la mejora del trabajo en equipo, repartir el nivel de empoderamiento con el seguimiento adecuado es una estrategia que abona al desarrollo de equipos de alto rendimiento.


Sin duda, los retos de los equipos de trabajo son permanentes, la búsqueda de mejores formas y estilos de dirección permiten el desarrollo de competencias y habilidades que eleven la productividad y que además propicien el crecimiento no solo laboral sino también personal de los integrantes del equipo.


jueves, 4 de junio de 2015

Los líderes del futuro, cómo promover el liderazgo en los niños.

El ser creativo, el liderazgo o el ser emprendedor son cosas que se desarrollan desde niños y la familia tiene la tarea de fomentar el ejemplo de lo que están esperando de los pequeños para desarrollar sus capacidades, de acuerdo con Irma Flores, directora general de la consultora de Recursos Humanos Red Ring.


La revista AltoNivel.com.mx y la consultora de la firma especializada en desarrollo de competencias de liderazgo Red Ring,  Irma Flores  definen cuáles son las claves para fomentar los valores en los niños, y cómo desarrollar sus habilidades de liderazgo. Estas son las sugerencias:


Desarrollar la Inteligencia Emocional: Generalmente los padres quieren calificaciones excelentes de sus hijos, sin embargo, la inteligencia emocional no va ligada al tema de calificaciones, sino al autocontrol, la madurez, y la autorregulación.  Irma Flores señala que una de las formas más sencillas de desarrollar la inteligencia emocional en los niños es enviándolos a viajes o campamentos.


Fomentar y desarrollar sus habilidades: En este punto viene muy ad hoc el refrán “Zapatero a tus zapatos”. Si el niño desde un principio muestra virtudes para determinada área, los papás deben impulsar el desarrollo de sus cualidades en ese sentido, y no obligarlo a enfocar su carrera a temas que no son de su agrado.


Incentivar un pensamiento crítico: La directora general de Red Ring considera que un pensamiento crítico desarrolla las capacidades de observar, procesar información, y que el niño valore lo que tiene o no tiene. Un niño que tiene una preparación completa en la casa y escuela, en el futuro va a tener más habilidades para solucionar una crisis de trabajo, y el pensamiento crítico debe estar en el proceso diario de formación del menor.
Trabajo en equipo: En conjunto el niño puede llegar al objetivo más rápido que de forma individual, por lo que éste es un tema ideal para que el niño desprenda a su líder interior, el líder que pueda supervisar las actividades de los demás, y que hace que las cosas sucedan. Incluso, si el niño no es un líder nato, va a ver que alguien más toma el control y buscará competir por ese liderazgo.


Darle la oportunidad de negociar: Que una meta sea difícil de alcanzar no significa que sea imposible, y entender esto es más fácil si se practica desde niños. “El niño debe saber que siempre hay un dar y recibir, y que a las dos partes les va a convenir”, asegura la directora de Red Ring.


Planear: Enseñarle a planear significa llevar a cabo una serie de pasos de tal forma que el resultado sea lo que él está esperando. El niño debe observar cómo se hace un cronograma en el que se cumplen sus expectativas poco a poco, cómo se hacen las invitaciones, si por mensaje o por teléfono, cómo se hace una lista de compras, entre otras cosas.


Darles coaching: Los padres deben orientar a los niños para pensar positivo. No dejar que digan “no va a dar tiempo para organizar la fiesta”, “no habrá pastel de chocolate”; hay que transformar esa actitud de pesimista a optimista, porque eso hará que en un futuro sepan transmitir pensamientos positivos a su equipo y busquen soluciones en lugar de ver obstáculos.


Promover desde niños competencias para la vida, darán mayores herramientas de éxito para que se conviertan en jóvenes y después en adultos con mayor equilibrio emocional y habilidades para resolver de forma más adecuada los retos que les presenta la vida cotidiana.


jueves, 28 de mayo de 2015

Qué hacer y qué no para incentivar la innovación, un reto de los líderes que transforman


La innovación es el motor que mantiene un estado revolucionario dentro de las organizaciones, el combustible que las buenas ideas necesitan para así trascender e ir convirtiendo cualquier situación en oportunidades de mejora. Pero, ¿cuáles son las actitudes que facilitan y cuáles impiden que seamos innovadores?  Enlistemos algunas y procuremos el control sobre ellas.


Qué debemos evitar dentro de los equipos de trabajo:


•           Sabotear el trabajo en equipo.
•           Conformarse con alcanzar solo los resultados pre-establecidos.
•           No fomentar lluvia de ideas y mesas de trabajo.
•           Tener jerarquías muy marcadas y trabajar en base a la subordinación en vez de la cooperación.
•           Evitar que nuestros empleados se actualicen profesionalmente.
•           Exceso de burocracia dentro de la empresa.
•           No tener un esquema de incentivos.
•           Estar cerrado a las opiniones de los demás miembros del equipo.
•           Temerle a los riesgos y nuevas ideas.


Qué debemos promover dentro de los equipos de trabajo:


•           Bríndale espacio a todos tus colaboradores para que exploten su potencial.
•           Realicen actividades en equipo. Jueguen y diviértanse juntos.
•           Vean videos y analicen casos de estudio exitosos, eso los mantendrá inspirados.
•           Rompan las reglas.
•           Busquen brindar siempre más de lo que ofrecieron en primera instancia.
•           Piensen fuera de la caja.
•           Aprendan a tolerar el fracaso.
•           Exíjanse cada día más.
•           Diferenciarse de los demás y aportar valor debe ser el principal objetivo.
•           No le teman a la tecnología.
•           Sean flexibles, mejoren la comunicación entre todos los miembros del equipo.
•          Mantengan actitudes optimistas, de cada problema hagamos una oportunidad para implementar cambios.



La innovación debe convertirse en una actitud de vida, hay que ser mejores dentro, pero también fuera del trabajo, no podemos aspirar a líderes innovadores solo en las oficinas, los queremos innovando en todo lugar donde se encuentren, que logren hacer de su estilo de vida y un estilo innovador y revolucionarios, el mundo moderno lo exige. Es fundamental romper esquemas tradicionales y dar paso a ejercicio de liderazgos disruptivos que generen mejores resultados en las decisiones que se toman.

jueves, 21 de mayo de 2015

Innovar, la tarea primordial de los líderes.

Innovar desde las personas  es una nueva visión que requiere sobre todo que la cultura organizacional cambie. 


¿Cómo se hacen las cosas?, ¿quién decide?, ¿cómo se potencian los cambios? y ¿cómo se gestiona la acción y el error? Y  cambiar la Cultura es Gestionar conversaciones.  La clave será conectar y conversar para producir inteligencia colectiva que genere un nuevo tipo de innovación. Transitar de un conocimiento tácito a uno explícito que transforme entornos.


Por ello los líderes deben asumir el rol de agentes de cambio en el nuevo paradigma que les obligará a cambiar su foco, pasar de gestionar la Inteligencia /Talento Individual y procesos administrativos a  gestionar la Inteligencia Colectiva y el Cambio. Esto es producir y compartir conocimiento.


Resaltamos algunas acciones claves sobre los que se fundamentará este cambio hacía el nuevo paradigma:
Todos tenemos talento, todos innovamos, somos intraemprendedores, basta con crear el ambiente propicio para que la premisa se concrete.


Innovar consiste en crear una arquitectura para conectar talento, dar paso a nuevos espacios como las comunidades virtuales que deben favorecer las conexiones gracias a la tecnología.


Cambiar la Cultura interna, crear las reglas para Conversar, los procesos de gestión son los nuevos protagonistas en los entornos de innovación pues deben marcar cómo hablamos, cómo conversamos y sobretodo como aprendemos-desaprendemos.


Los líderes son arquitectos de espacios y creadores de conversaciones, seleccionar qué conversaciones, cuándo, mediante qué procesos de gestión y quién las debe tener es la principal función del líder, un gestor de comunidades y facilitador de la creación de conocimiento.


El líder debe alinear promoción, desarrollo  y retribución con cambio cultural, la promoción de nuevos líderes, la formación social/tradicional, el desarrollo de los nuevos paradigmas de gestión, los sistemas retributivos flexibles y dinámicos deben estar alineados con la nueva forma de gestión del talento.
Procesos de gestión del talento que sean flexibles, sociales y virtuales, donde habrá una virtualización del entorno laboral integrado por  profesionales con nuevos valores que a su vez exigirán más transparencia, espacios de libertad y autonomía.


Fomentar la Cultura del Hacer y de Proyecto, las estrategias y los planes pierden importancia frente a la acción, planificar se convierte en probar y experimentar. Hay que dejar solo de planear y concretar la acción.
Todo ello nos lleva a interiorizar el Ciclo de la Innovación. Todos somos expertos en innovación.  El ciclo de la innovación que consiste en buscar ideas fuera/dentro del espacio organizativo, crear, tener  fracaso/éxito y extender siempre teniendo el foco al cliente interno/externo debe ser interiorizado por toda la organización . Y la parte medular de este ciclo: disminuir probabilidad de error y  perder el miedo al fracaso.

jueves, 14 de mayo de 2015

Alcanzar la felicidad en el trabajo, otro reto de los líderes transformadores

Hay estudios e indicadores que miden la felicidad en el trabajo como los de Noeleen Doherty de la Cranfield School of Management. Pero los primeros datos que recuerdo que hayan circulado al respecto son realmente desesperanzadores. El año pasado, por ejemplo, la Healthy Companies International público un estudio con repercusión mediática que señalaba que sólo uno de cuatro trabajadores se sentía satisfecho en su trabajo.


Estos resultados me hacen pensar que es paradójico que la sistematización de la felicidad que parece que incluso empieza a estar en la agenda de los gobiernos, no suele estar en nuestra propia agenda cuando somos los principales interesados en el tema. Quizás es el momento en que nosotros mismo nos planteemos cuáles son nuestros propios indicadores de felicidad, cuál es el motor real de nuestras vidas. Por lo regular no hacemos reflexiones de forma consiente sobre estos aspectos, a pesar que cuando nos preguntan la mayoría de nosotros nos declaramos insatisfechos. Por ello es importante poner en relieve algunas acciones que podrían ayudar a conseguir la felicidad en el trabajo:


Busca algo que te apasione, todos tenemos aspiraciones y necesitamos dedicarnos a algo que trasciendan a nosotros mismos.


Clarifícalo, establece tiempos. La pasión no basta, ponerse metas intermedias, fijarse objetivos a Corto Plazo ayuda a conseguirlos. Los líderes dan mucha importancia a este aspecto basándose en el hecho que cuanto más tiempo pasas visualizando, describiendo y planificando, más analizas las dificultades y hay más probabilidades consecución.


Determina a que dirás que no, dentro de la planificación es fundamental determinar a qué renunciar, es imposible atender todos los compromisos que se presentan, hay que priorizar.


Invierte en tu proyecto, actuar como inversor implica preguntarte que estás haciendo para conseguir lo que quieres, se requiere un continuo replanteamiento de actividades en función de su rentabilidad.


Diviértete, la actitud debe ser en la medida de lo posible positiva. No se puede dar mucha energía, si la tarea se hace insoportable, no te pongas retos poco viables que solo te generen angustia y eleven tu nivel de frustración.
Equilíbrate, los nuevos proyectos profesionales son una fuente considerable de estrés. Procura mantener un equilibrio personal y emocional que podría ir desde el ejercicio físico, escuchar música, hasta la necesidad de desconectar para poder meditar si avanzas por el camino correcto.


Reinvéntate cada día, que un buen plan no te estropee una buena oportunidad. Es tan importante tener las ideas claras como aceptar un buen plan B, que quizás no estaba planificado porque quizás no sabías de su existencia. Mantén una mente abierta.



Los líderes que transforman no solo lo hacen con los objetivos técnicos de la empresa, no se conforman con dar resultados en el trabajo, buscan generar cambios disruptivos también en su vida personal e influir en sus equipos de trabajo.